SITIOS DE VIDA... años después, los Pirineos Orientales
Después de muchos años de no visitar mi propio blog, hoy decido de volver. Volver, como se vuelve a los espacios que uno ha querido, como se vuelve a los viejos amores, como se vuelve a hacer presente aquello que siempre fue, y que es, al menos, recuerdo (y por eso, vive en nosotros).
También después de muchos años, he cambiado de país (al menos geopolíticamente he de decir que estoy en Francia, en los Pirineos Orientales), sigo cambiando de lengua (ahora entre el francés, el castellano, el inglés, y siempre conservando el catalán, que tanto cariño me ha dado), y sigo caminando caminos nuevos. El turismo, no solamente como viajera, sino también como anfitriona de un espacio (la Cataluña Norte, o los Pirineos Orientales, como lo prefieran) con su historia, con su cultura hecha de llegadas y de retiradas, con sus lenguas, con sus paisajes de mar y montaña. Desde esta, mi casa de ahora, con mis amigos de ahora pero también con los de siempre, y con los que malicio serán los del futuro, sigo siendo yo, en otro sitio, con otras ropas, con las mismas ganas de cooperar, de sanar y de sanarme, de construir, y si hace falta y me lo piden, de mediar.
Un abrazo, y bienvenidos a esta (mi) nueva etapa.
También después de muchos años, he cambiado de país (al menos geopolíticamente he de decir que estoy en Francia, en los Pirineos Orientales), sigo cambiando de lengua (ahora entre el francés, el castellano, el inglés, y siempre conservando el catalán, que tanto cariño me ha dado), y sigo caminando caminos nuevos. El turismo, no solamente como viajera, sino también como anfitriona de un espacio (la Cataluña Norte, o los Pirineos Orientales, como lo prefieran) con su historia, con su cultura hecha de llegadas y de retiradas, con sus lenguas, con sus paisajes de mar y montaña. Desde esta, mi casa de ahora, con mis amigos de ahora pero también con los de siempre, y con los que malicio serán los del futuro, sigo siendo yo, en otro sitio, con otras ropas, con las mismas ganas de cooperar, de sanar y de sanarme, de construir, y si hace falta y me lo piden, de mediar.
Un abrazo, y bienvenidos a esta (mi) nueva etapa.

