Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2023

Neneca y la mirada.

Imagen
      Mi madre fue una mujer joven entre 1960 y 1970 en un país rico pero desigual, culturalmente europeo y socialmente androcéntrico. Hubiera querido ser, pero se acomodó en el estar y su vida adulta transcurrió entre masticar la rabia por la diferencia entre esos dos verbos y la ilusión de que sus hijos hicieran lo que ella no pudo. Mi hermano, que heredó su saber estar liviano y yo, que heredé su capacidad de admirar la belleza, estábamos siempre en la luz de su mirada.           Mi madre fue una madre angustiada y compleja, a la que le tocó una hija cuestionadora, vital y... compleja. Fuimos, la una para la otra, un espejo donde mirarse y ver invertido en él, lo que queríamos y lo que no queríamos ser. Fuimos compañeras de viaje: en todos los mí os estaba presente ella. Cada vez que estuvo a mi costado y también cuando se quedaba en el país en el que vive su ancla mayor (su hijo), Neneca estaba entre las plumas de mis alas. Por ese estar yo h...